lunes, 14 de julio de 2008

PERDIDA EN EL MAR DE SOLEDAD

Sola, navegando en este mar de sufrimiento de dolor, tratando de llegar a la luz que cada vez se hace más lejana y a la vez más cercana. Ya no puedo continuar siento que la energía se me va y que me carcomen por dentro. Mi corazón deja de latir, apenas lo oigo como el murmullo de un ratón solitario. Sigo navegando y mis energías se las lleva el viento como un montón de arena en el desierto. Avanzando despacio, con las ganas agotadas y sin ganas de vivir, me lleva el mar para ya no más sufrir.

Lourdes Gutiérrez León

viernes, 27 de junio de 2008

LA PERLA

En un pueblo vivía un hombre llamado Kino, con su esposa Juana y su hijo Coyotito. Kino y Juana dormían en su jergón y Coyotito dormía en una caja que estaba colgada del techo. Un mañana, al despertar, Kino se percató de que un escorpión estaba caminando sobre la cuerda que sostenía la caja cuna de Coyotito, él se quedó inmóvil y Juana también advirtió su presencia, Kino se fue acercando lentamente y el animal al sentir el peligro de muerte se lanzó a la caja de Coyotito e insertó su aguijón en el hombro del bebé, este empezó a llorar, Juana se acercó al bebé y descubriéndole el hombro, le succionó el veneno. Todos sabían en el pueblo que una picadura de escorpión podría enfermar gravemente a un adulto, pero un bebé podría morir. Juana y Kino intentaron que el médico del pueblo atendiera a Coyotito, pero este se hiso negar, pues ellos no tenían dinero. Kino, Juana y Coyotito fueron al mar en busca de perlas. Kino se sumergió en el agua y al asomarse detrás de una roca, encontró una concha muy grande de la cual se podía ver un resplandor único y al salir a la superficie, Kino abrió la concha y encontró una perla muy grande y con un brillo grandioso, era la perla del mundo. Al regresar a su casa ya todos sabían sobre la perla, pues en ese pueblo las noticias se propagaban muy rápido. Al llegar la noticia a oídos del médico, él fue a la casa de Kino y le dijo que no había podido atender a su hijo porque se encontraba muy ocupado, entonces la música del enemigo empezó a sonar en los oídos de Kino. El médico atendió a Coyotito y Kino le dijo que le pagaría cuando vendiera su perla y cuando intentó hacerlo quisieron estafarlo diciéndole que su perla no era valiosa, él se dio cuenta de esto y se dirigió a la capital con Juana y Coyotito para tratar de vender la perla, en el recorrido se dieron cuenta de que tres rastreadores, entre ellos un jinete, los estaban siguiendo y querían apoderarse de la perla. Ellos fueron a las montañas tratando de escapar y Kino encontró una cueva donde se escondieron. Se hizo de noche y vieron desde la altura que dos de los rastreadores estaban durmiendo y el jinete estaba vigilando; entonces Kino se decidió a atacar, pero justo en ese momento se oyó en el silencio de la noche el llanto de un bebé, era Coyotito, los rastreadores se despertaron y dijeron que debía ser un coyote con su cría y el jinete cogió su rifle y en el momento en que disparó, Kino lo atacó logrando matarlo. Cuando Kino llegó a la cueva encontró a Juana, y a Coyotito, este tenía la cabeza partida por una bala. Kino y Juana volvieron al pueblo aún con Coyotito en brazos y arrojaron la perla al mar.

María Villena Rivera

viernes, 16 de mayo de 2008

¿Príncipe o Rufián?

No sé si sea amor; quizás deba llamarlo desatino, ilusión, dolencia, enfermedad terminal. Como un vil ladrón te has adueñado de mi voluntad, fortaleza y pensamientos y me haces sentir cosas que no quiero; me haces dedicarte suspiros, sueños y estas ahí impávido viendo cómo en tus pies me rindo, cómo en tus pies muero Es tuyo este sentimiento, en contra de mi voluntad y del mundo entero. Es tuyo, tómalo porque es verdadero; es tan sincero como que estamos vivos hoy y es lo más lindo que alguien podrá obsequiarte en esta, tu existencia efímera bendecida por el cielo. ¿Príncipe o rufián? Sólo sé que por ti supliqué al tiempo no transcurrir, a la lluvia no caer, al sol no aparecer para que los minutos fueran eternos, para que las horas fueran infinitas porque te tenía a mi lado, lleno de magia, de maravillosa bondad. Así quería tenerte por siempre junto a mí. A tu lado olvidaba que afuera había un mundo que nada tenía que ver con un cuento de hadas, un mundo que cada día era más cruel y muy difícil existir en él.

De repente la realidad me apuñala por la espalda y hace que desciendas de ese altar de mármol en el que te coloqué y que tú no mereces. Es enfermedad esto que siento, enfermedad que duele y que no logro curar con nada. La realidad es que tú no eres más que un simple muchacho lleno de defectos y yo una tonta que no consigue ver en ti otra cosa que un príncipe bueno. Tú eres el pasadizo secreto al jardín encantado de las ninfas, de las miradas que dicen “te quiero” pero de repente cayó el velo que disimulaba tu encanto y empecé a sentir que tu aroma no era la fragancia de un Dios, sino el perfume de un mortal. Sí, de un mortal.

Maricielo Guzmán Jaciw

lunes, 5 de mayo de 2008

SIN RUMBO


La noche es solitaria y oscura,
Se escucha el susurro del viento,
Que te dice que te alejes de allí,
No quiere verte, oírte, ni sentirte.

Lentamente te alejas...,
Con el corazón hecho pedazos,
Derramando lágrimas por el camino,
Nadie te ve, nadie te oye,
Sólo estás tú y tu soledad.

Empieza a amanecer,
Te encuentras cansado de tanto andar por las calles,
No sabes a dónde vas...,
No tienes rumbo alguno,
Sólo sigues caminado y caminando...
A ver hasta donde soporte tu cuerpo...

Por fin encuentras tu lugar,
Te encuentras feliz.., te sientes tan feliz como nunca en tu vida,
Pero…
Ya es demasiado tarde,
Tu cuerpo no soportó tanto..,
Se lo llevaron los rayos de luz,
Son darte cuenta…,
Sin sentirlo...Desapareciste...


Sthepany Chávez feria